?Cu?les fueron las causas de la persecuci?n a los cristianos en Jap?n? ?Lleg? el cristianismo a desaparecer? ?Por qu? nunca alcanz? gran relevancia entre las religiones practicadas en Jap?n? Responder a estas preguntas exige volver la mirada cinco siglos atr?s ?cuando los primeros cristianos llegaron al archipi?lago? e intentar comprender el modo de pensar y vivir de aquellos japoneses.
A finales de 1596, un gale?n espa?ol procedente de Manila, con rumbo a Acapulco, encall? en las costas de Jap?n. Los espa?oles confiaban en que los japoneses les facilitar?an continuar su viaje, amparados en las buenas relaciones entre el gobernador de Filipinas y el caudillo militar nip?n, Totoyomi Hideyoshi. Sin embargo, Hideyoshi confisc? la carga del gale?n y conden? a los misioneros, y a varios cristianos laicos japoneses, a morir crucificados. La condena se ejecut? el 5 de febrero de 1597.
Los veintis?is cristianos condenados, que pasaron a la historia como m?rtires de Nagasaki, no fueron los primeros ni ser?an los ?ltimos. Con la llegada al poder de Tokugawa Ieyasu, sucesor de Hideyoshi, se orden? la prohibici?n definitiva del cristianismo en el pa?s y la expulsi?n de todos los misioneros. Los cristianos ?sacerdotes, religiosos o laicos; europeos, asi?ticos o japoneses?, fueron quemados o decapitados.
Durante dos siglos y medio no se celebr? ninguna misa en Jap?n. Cuando en 1865 pudo hacerse, los cristianos salieron de sus refugios y se presentaron ante los misioneros ?vidos de recuperar el tiempo perdido durante siete generaciones.
'La obra de Mata encaja como en un puzzle las enmara?adas piezas de una historia que merece un sitio de honor en los anales de la historia de la Iglesia cat?lica y de su persecuci?n por siglos'. Jorge L?pez Teul?n, Postulador de los M?rtires de la Provincia Eclesi?stica de Toledo
'Santiago Mata nos transporta a un mundo ex?tico, a la vez refinado y cruel, una cultura antigua y militarizada que choca con una propuesta nueva, el cristianismo, que aporta dignidad a pobres, mujeres y ni?os. Es una aventura de la civilizaci?n y del alma'. Pablo J. Gin?s, periodista de Religi?n en Libertad